Diseñadora de modas · Atelier de diseño a medida
Clarisa Medina
Cada mujer es perfecta tal y como es
No diseño para cambiar a la mujer que se pone el vestido. Diseño para que el vestido por fin esté a su altura.
— C. M.
El archivo
Todo lo que ves aquí salió de una habitación con tres máquinas de coser. Cortado, cosido y bordado a mano en el atelier.
Una pieza,
una sola mujer
Sin tallas. Cada vestido nace de tus medidas, de la ocasión y de lo que quieres sentir. Cuéntame cuál es la tuya.
La primera conversación no tiene costo. Los tiempos son orientativos y se confirman en la cita.
El oficio,
paso a paso
Cuatro etapas, ninguna se salta. Así se construye un vestido que se sostiene solo.
- i
Conversación
Antes del primer trazo hablamos de ti: tu historia, la ocasión, lo que quieres sentir cuando entres a la sala.
- ii
Figurín y moodboard
El diseño se dibuja a mano, con su ficha técnica al lado. Referencias, paleta y texturas: la pieza existe en papel antes que en tela.
- iii
Patronaje y corte
Molde propio sobre tus medidas reales. Sin tallas estándar: el patrón se adapta al cuerpo, nunca al revés.
- iv
Confección y pruebas
Costura, acabados a mano y hasta tres pruebas de ajuste. La pedrería, si la lleva, va una a una.
Primero, en papel
Cada diseño empieza como un figurín a marcador y acuarela, con su ficha técnica dibujada al lado. Así se ve el rigor antes de que exista la tela.
Donde ocurre todo
La niña que
desarmaba vestidos
En sexto grado descosí mi primer vestido. No para romperlo: para entender por qué se sostenía.
Quería ver el revés de las cosas, esa arquitectura secreta de pinzas y costuras que hace que una tela plana abrace un cuerpo. Lo desarmé pieza por pieza sobre la cama y lo volví a armar distinto. Aquella tarde entendí que la ropa no se compra: se piensa, se corta y se construye.
Mi mamá nunca me regañó por aquel vestido deshecho. Al contrario: me enseñó a mirar. De ella aprendí que la elegancia no grita, y que la paciencia es una forma de amor. Todavía hoy, cuando un diseño se me atasca, salgo a caminar. Las mejores soluciones no llegan frente a la mesa de corte: llegan a mitad de una cuadra cualquiera, cuando dejo de buscarlas.
Diseño para la mujer que ya es suficiente. Mi trabajo no es corregirla: es darle una tela digna de su historia.
Sueño en grande y lo digo sin pudor: quiero ver una de mis piezas caminando una alfombra roja. Pero mientras tanto, cada mujer que entra a este atelier recibe exactamente la misma obsesión por el detalle.
- 0piezas presentadas en pasarela
- 0horas de taller en una sola colección
- 0cortado y cosido a mano
Cuéntame
qué quieres sentir
Los diseños a medida se agendan con anticipación. Escríbeme y conversemos sobre la ocasión, los tiempos y el presupuesto. La primera cita no tiene costo.